jueves, 17 de abril de 2008

El reclutamiento forzado de niñas y niños

Los grupos alzados en armas tratan de captar la población a su favor generando vínculos de simpatía, de amistad y especialmente desarrollando labores de adoctrinamiento y entrenamiento con niñas y niños menores de edad, con el fin de vincularlos a sus filas. A una determinada edad algunos niños y niñas de los pueblos controlados por la guerrilla son sometidos a una persistente labor de adoctrinamiento:

"A mi hermana la estaban entrenando. Ella cambió mucho en pocos meses porque la estaban entrenando. La guerrilla la tuvo yendo por allá. A veces como decían que se anotaran a la guerrilla y había mucha reunión, entonces dijeron que cuando se metieran les mandaban un carro."

Por ello el reclutamiento de niños y niñas para engrosar las filas de la guerrilla produce mucha zozobra en los padres de familia que no se resignan a ver partir a sus hijos sin probabilidad alguna de retorno:

"Había mucha guerrilla y se llevaban a los niños de 14, entonces mi mamá nos trajo para acá a estudiar. Van a la casa a preguntar por el niño y se lo llevan. Le mandan papelito y le dicen que tiene que irse. Ahí viene el nombre. Ellos tienen un cuaderno y anotan los nombres de todos. Mandan papelito y dicen que el hijo se tiene que ir para la guerrilla. Después no los dejan venir a la casa ni a visitar."

No es fácil sustraerse a la acción proselitista de la guerrilla que presiona de muchas maneras a la población civil para que acepte sus requerimientos:

"Allá en Mesetas la guerrilla jodía mucho. A veces el Ejército se metía por allá. Había muchas balaceras. La guerrilla lo entrenaba a uno, lo obligaba a cosas a uno. La mayoría de la gente tenía que hacerse anotar por allá, para que todos fueran de la guerrilla."

La población civil se veía obligada a reunirse con la guerrilla para escuchar sus programas políticos y las estrategias de acción militar, causando en ocasiones pánico la presencia sorpresiva del ejército:

"La guerrilla hacía reuniones para que se unieran a ellos, que ellos salvaban el pueblo. Entonces un poco de señores se fueron a una reunión con ellos y ahí mismo fue entrando el ejercito. Como ocho helicópteros dando bala: trurrr, trurrr, trurrr y entonces ahí mismo se tuvieron que entrar para la iglesia. Los guerrilleros se tuvieron que escapar porque no tenían municiones. Se tuvieron que volar de una".

En algunas poblaciones los niños que se familiarizaban con la presencia física de los grupos comprometidos en la guerra, terminaban por simpatizar con unos y rechazar a los otros:

"La guerrilla no me quería a mí. Me querían eran los otros, los paramilitares. Me querían porque yo era muy bueno, muy maldadoso y gracioso. Los paramilitares un día mataron a todos los guerrilleros. Los guerrilleros jamás en la vida volvieron. Entonces se acabó la guerra."

Los grados de simpatía de un niño por uno de los grupos armados en conflicto se daban por hechos inmediatos de convivencia diaria, sin percibir sus implicaciones:

"Los paramilitares si eran buenos. Me pedían una papa, yo estaba solito y yo les daba. Y ellos me ayudaban a hacer las tareas muy difíciles. Ellos vivían en unas camas en el monte y si necesitaban algo de comer yo les daba. Ellos me llamaban silbando. Yo los escuchaba. Ellos me decían quiero algo y yo les llevaba alguna cosa. A veces les llevaba bananos con manzanas, o a veces les llevaba manzanas, arroz y papas".

Más que por convicción, los niños y las niñas terminan militando en la guerrilla por imposición proselitista, sin opción distinta a comenzar una vida signada por la guerra entre compatriotas.

jueves, 10 de abril de 2008

Los niños y la guerra ¿Que significa protección para el CICR?

El término "protección" comprende el conjunto de actividades encaminadas a hacer respetar los derechos fundamentales de la persona, tal y como se definen en los instrumentos jurídicos internacionales, en particular el derecho internacional humanitario, el derecho de los refugiados y el derecho de los derechos humanos.

Uno de los cometidos del CICR es velar por el respeto de los derechos fundamentales de las personas civiles que no participan en las hostilidades y resultan afectadas por la situación de violencia. Este cometido, que dimana del derecho internacional humanitario, confiere a la población civil una protección general contra los efectos de las operaciones militares y los abusos cometidos por las partes enemigas. En caso de conflicto, el CICR interviene ante las autoridades competentes, por una parte para evitar –o hacer que cesen– las violaciones del derecho humanitario y, por otra, para proteger la vida, la salud y la dignidad de las personas, procurando que las consecuencias del conflicto no pongan en peligro su futuro.

Además de la protección general de que gozan como personas civiles, los niños están protegidos por disposiciones específicas del derecho internacional humanitario que tienen en cuenta su particular vulnerabilidad. Estas normas comprenden la protección contra los efectos de las hostilidades (zonas sanitarias, evacuaciones), la asistencia y los cuidados (tratamiento médico, alimentación, ropa), la protección del estatuto personal, el mantenimiento del contacto entre familiares y con la comunidad (identidad, registro de datos, reunión de familias, noticias), la preservación del entorno cultural y la educación. Las partes en conflicto tienen la obligación de proporcionar a todos los niños, incluidos los niños detenidos, los cuidados y la educación que precisan.


jueves, 3 de abril de 2008

La siguiente es la tipificación jurídica del reclutamiento ilícito cometido por las ONT’s en menores de 18 años.

La tipificación se hace tanto a la luz de las normas nacionales como frente a las internacionales.

A nivel nacional:

La tipificación del reclutamiento ilícito como delito busca prevenir que durante el desarrollo de un conflicto armado se reclute a personas menores de 18 años como los niños y las niñas. Quien reclute ilegalmente en desarrollo de conflicto armado a personas menores de 18 años comete el delito denominado Reclutamiento Ilícito, está consagrado en el artículo 162 de la ley 599 de 2000, Código Penal (C.P), y sanciona con una pena de seis a diez años de prisión a quien comete la conducta punible.

Quien reclute ilícitamente a una persona menor de 18 años, además del reclutamiento ilícito, también comete el delito llamado Toma de Rehenes, en razón a que durante conflicto armado es prohibido privar a las personas de su libertad, condicionando ésta última a la satisfacción de exigencias formuladas al rehén como la participación en las hostilidades. La toma de rehenes está tipificada en el artículo 148 del C.P, y sanciona con una pena de veinte a treinta años de prisión a quien comete el delito.

Igualmente, quien reclute ilícitamente a una persona menor de 18 años, además del reclutamiento ilícito y la toma de rehenes, también comete el delito llamado Constreñimiento a Apoyo Bélico, en razón a que durante conflicto armado es prohibido obligar a las personas a que sirvan de cualquier forma en las filas del adversario. El constreñimiento a apoyo bélico está tipificado en el artículo 150 del C.P, y sanciona con una pena de tres a seis años de prisión a quien comete el delito.

Por ultimo, quien reclute ilícitamente a una persona menor de 18 años, además del reclutamiento ilícito, la toma de rehenes y el constreñimiento a apoyo bélico, también comete el delito llamado Utilización de Métodos y Medios de Guerra Ilícitos, en razón a que utilizar como arma de guerra, cualquiera de las anteriores conductas durante conflicto armado es prohibido, está tipificado en al artículo 142 del C.P, y sanciona con una pena de de seis a diez años de prisión a quien comete la conducta punible.

A nivel internacional:

El reclutamiento ilícito viola el numeral primero, literal b), del Artículo 3 Común a los Cuatro Convenios de Ginebra.

También vulnera el artículo dos, numeral primero, artículo cuatro, numerales uno y dos, literal c), y el artículo trece del Protocolo II Adicional a los Cuatro Convenios de Ginebra de 1949.

Por último, el reclutamiento ilícito trasgrede el artículo ocho, numeral dos, literal a), incisos cinco y ocho, literal c), inciso tres, y literal e), inciso primero del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.

lunes, 31 de marzo de 2008

Situación de la infancia en el conflicto armado colombiano

Se estima que en Colombia hay entre 11.000 y 14.000 niños en el conflicto armado. 1 de cada 4 combatientes es un niño, lo alarmante es que se están utilizando niños desde los 6 años para trabajos de inteligencia, sembrar minas anti-personas, llevar explosivos.

En Colombia se da un fenómeno muy particular desde hace años hasta la realidad de hoy en los grupos armados, y en el surgimiento de nuevas bandas están todos vinculados con el narcotráfico, lo que redefine el concepto de estos grupos, son grupos narco-armados, así se considera este grupo por parte de la Missiòn Diplomatique, los niños y niñas colombianos en los grupos narco-armados generalmente reciben un entrenamiento militar integral aunque rápido, que incluye le uso de armas, fabricación de bombas y estrategia militar, las niñas cocinan, realizan inteligencia, al igual que labores manuales, son sujetos a formas estrictas de castigo y crueldad y obligados a torturar, fusilar y participar en combates.

Las niñas y las jóvenes colombianas son victimas de acoso y abuso sexual, uso forzado de dispositivos intrauterinos, inyecciones anticonceptivas, aborto forzado y violación.
Hay total carencia de seguridad y control medico sobre los niños combatientes, por parte de los grupos reclutadores, se sabe que los niños y niñas son violentados sexualmente desde los 10 años promedio.

Los grupos narco-armados colombianos cruzan frecuentemente las fronteras de países vecinos, donde reclutan a la fuerza a solicitantes de asilo colombiano y trafican con drogas y personas.
Hay grupos narco-armados que trafican en Brasil donde se reclutan por la fuerza a niños y niñas miembros de comunidades indígenas. Los niños corren un riesgo cada vez mayor de res reclutados por estos grupos.

Otra forma frontera que esconde el reclutamiento con total impunidad es la que comparte Colombia y Venezuela por 2219 Km. De variable relieve, montañoso ene l norte, llanuras en el centro y selva en el sur.

El Ejercito Venezolano señala que es difícil custodiar la frontera venezolana de las acciones de los grupos narcos-armados colombianos, en zonas que ya son territorios de estos grupos como la de Apure.

Estos grupos tienen redes de informantes en Venezuela vinculados a secuestros y contrabando, y comerciantes y terratenientes de la zona que admiten que son victimas frecuentes de la extorsión por estos grupos. Defensores de Derechos Humanos han denunciado la existencia en la zona de Alto de Apure de las Fuerzas Bolivarianas de Liberación (FBL), un grupo de paramilitares venezolanos cuyo propósito explicito es “Defender la soberanía de Venezuela” de los grupos armados colombianos el cual esta reclutando a jóvenes de la zona.

Se les ofrece a los jóvenes sumas de dinero y drogas para vincularse a estos grupos narco-armados.

Las FBL reclutan menores de 18 años y niños de 12 años promedio en forma forzada a través de amenazas directas, la vigilancia constante en los centros educativos para identificar a sus potenciales victimas, en las zonas rurales, similares métodos que se han escuchado de las victimas de los grupos en regiones de Antioquia de cómo llegaban las Farc a las veredas y pueblos y observaban a los niños y menores potenciales y realizaban la limpieza social contra jóvenes que consumían marihuana, asesinándolos… ante la comunidad como Ejemplo.

En las fronteras con Ecuador, se encuentran tipos de mafia organizada donde hacen vulnerables la frontera para el tráfico de drogas y armas, diciendo ellos textualmente que son capaz de hacer pasar un elefante por la frontera.

Ecuador no cuenta con registro oficial de niños, niñas y jóvenes colombianos que hayan estado vinculados al conflicto armado en Colombia, ni tampoco con una política de integración con los niños refugiados que son muchas veces indiscriminados por las escuelas Ecuatorianas, y si se supiera que fueran algunos excombatientes y ciertos los que cruzan o escapan del reclutamiento, seria una tragedia contra la dignidad de los niños Colombianos.
Decenas son los menores excombatientes y cientos los que cruzan la frontera ante la amenaza de reclutamiento por parte de los grupos narco-armados, esta frontera es un verdadero agujero negro, para la infancia Colombiana.

El 30% de victimas de minas anti-personas son niños, niños mutilados y otros mueren o caen heridos por el fuego cruzado de la guerra Colombiana.

El 40% de los desplazados son niños, desplazamiento forzado de civiles ha seguido produciéndose como consecuencia de la confrontación armada entre las partes en el conflicto.
En la guerra los niños indígenas y afro-colombianas son victimas de reclutamiento por encontrarse en zonas de intereses de estos grupos.

Son muchas las maneras en que el conflicto sigue niñas y niños colombianos fuera del país. Estos niños generalmente no tienen acceso a educación y salud y son vulnerables a ser reclutados y a otras amenazas a su seguridad y sus derechos.

La utilización de de niños trabajadores al servicio de los grupos armados y narcotráfico en los cultivos de coca (materia prima de la cocaína), está también ligado al conflicto, debido al papel significativo que juegan los dividendos de la droga en avivar la violencia.

En muchos casos el primero contacto que los niños con los grupos narco-armados es a través de su trabajo en la cosecha de coca.

Mas de la mitad de los niños combatientes colombianos son niñas, las cuales son explotadas como esclavas domesticas y sexuales, siendo violadas, torturadas y golpeadas por los actores del conflicto armado.
Continuara...